Mendoza, Argentina
Taller de música El Tambor
Estimulación temprana con percusión para salas de 0 a 2 años. Una rutina semanal que se sostiene con instrumentos hechos en casa y una valija que rota entre las cuatro salas del edificio.
El punto de partida
Las salas de 0 a 2 años compartían el mismo patio y los mismos materiales, pero la música aparecía solo en los actos de fin de año. Las docentes querían una actividad semanal fija, con continuidad, y no un evento aislado. El problema era concreto: no había presupuesto para instrumentos comprados y el espacio de guardado ya estaba saturado.
Cómo se armó
Se convocó a las familias a dos jornadas de taller. Con latas forradas con tela, semillas de maíz y tubos de cartón salieron tambores, maracas y palos de lluvia. Cada instrumento lleva el nombre de quien lo construyó, escrito a mano en la base.
El encuentro dura 25 minutos y sigue siempre la misma estructura: bienvenida cantada, exploración sonora libre y cierre con una canción de arrullo. La repetición le da a los bebés un marco previsible, sobre todo a los más chicos de la sala de lactantes.
Qué se ajustó con el tiempo
La docente graba un video corto por sala y anota qué instrumentos sostienen más la atención. Al principio los tambores funcionaban en todas las salas; en la de 18 a 24 meses, en cambio, los palos de lluvia generaron más respuesta y se sumaron dos más. La selección se revisa cada mes.
Todo el material viaja en una valija rodante que rota entre las cuatro salas. Eso resolvió el problema del guardado y obligó a mantener el set acotado: si algo no entra en la valija, no entra al taller.
Qué quedó
El taller lleva dos ciclos lectivos y sigue con la misma estructura. Las familias que construyeron los instrumentos participan de la jornada anual de reparación: se cambian semillas, se refuerzan costuras, se reemplazan los tubos que se aplastaron. Es la parte menos vistosa del proyecto y la que lo mantiene vivo.